Principio moral que inclina a obrar y juzgar respetando la verdad y dando a cada uno lo que le corresponde.
NUESTROS
Principios
En el mundo contemporáneo, la integridad es una de las cualidades más buscadas no solo por las empresas, sino también por los propios individuos que trabajan en ellas, y que se sienten más seguros y orgullosos cuando se perciben rodeados de líderes y cultura que promueven y viven la integridad.
Es la capacidad de actuar con honestidad y ser congruente entre las palabras, decisiones y acciones en función de la brújula moral, de valor o de creencias particulares que cada persona tenga.
La transparencia es un paso voluntario y activo de las entidades que va más allá del mero cumplimiento de las leyes y se puede considerar como un conjunto de acciones que buscan repercusiones positivas sobre la sociedad.
Precisa de un plan estratégico de RSC que incluya un propósito real, unos objetivos cuantificables, auténtica convicción de todos los miembros de la empresa en esos objetivos y la elección de las competencias que precisa cada función.
La honestidad consigo mismo y con las demás personas es muy importante para el crecimiento, la productividad y la competitividad de una organización.
Empezando por la dirección y pasando por todos los departamentos y colaboradores, la honestidad debe ser el principio fundamental por el cual se reconoce a una compañía y se desarrolla su trabajo día tras día.
La Confianza En el nivel más básico, todas las relaciones comerciales se basan en la confianza. Esto es cierto tanto para las relaciones empleador-empleado como entre empresa-cliente.
Confiar en alguien (persona o empresa) significa que se siente seguridad respecto de su capacidad de ser justo y respetuoso, hacer lo que prometió y actuar con responsabilidad.
La lealtad organizacional es una actitud de profundo compromiso de los empleados con la empresa y se manifiesta en las cosas a las que nuestros subordinados están dispuestos a renunciar o a hacer con sacrificio por el bien de la organización.